Solo por amar...

Esa noche, entre el humo de cigarrillos y las risas de la concurrencia, me deleitaba cruzando historias desconocidas hasta que saltando de mesa en mesa mi vista se detuvo en una pareja en particular. Se notaban nerviosos, algo inquietos, como con eso de quienes se encuentran por vez primera, pero al cabo de unos momentos pude comprobar como el alcohol deshinibe de una manera impresionante los cuerpos y las mentes de hasta el más tímido ser humano. Pronto, comenzaron a caer en cuenta de sus anhelos, y tal vez buscando llenar espacios toparon sus labios de una manera grotesca, abriendo sus grandes bocas como queriendo deborarse el uno al otro, guiados así por el alchohol mismo emanado como un imán, desde sus cuerpos y su piel desagradablemente sudada... Se deseaban como deseando a otro, pero se deseaban...y solo querían entrelazar sus morbidos organismos en una sola canción que solo podría entristecer el alborear de la siguiente mañana. Sus bocas exhalaban bocanadas feroces de deseo reprimido, anhelos inmorales, impúdicos, que solo el alcohol podía arrancar desde la entrepierna.
Los vería, tal vez, alejarse tomados nerviosamente de la mano, caminando hacia un destino incierto que se sabía terminaría en alguna cama de colchón hundido y gastado, entre hierro, sabanas, carne y jadeos, con una fornicación que solo a ellos no asquearía. y la noche continuaría avanzando aún en los lugares más inesperados de la ciudad, en el mismo cielo maldito que cubría y ocultaba a los amantes, que a la mañana siguiente, se olvidarían y entregarían su aventura a la niebla y el alba incorrumptible, dejándo otro vacío y la dispoción para ser llenado en otro lecho, en otro cuerpo sin importar que tan desproporcionado fuese...ya que sería olvidado a la mañana siguiente.
Pensaba yo entonces, en desventuras y soledades, vacíos mal llenados y contemplaba el grotesco cuadro casi irreal, borroso por el aire enviciado, cuando su ramillete de flores quitó de allí mi vista y mi pensamiento. Me sentí como al otro lado de la balanza, como en un mundo totalmente distinto, separada por un cristal intangible pero tan real como las flores que él me había traído. Sentí deseos de besarle y hundirme en un sueño mágico propio, no por el alcohol, no por llenar vacíos, no por algo, sino por nada, por el sencillo hecho de que quería hacerlo.
Minutos más tarde, con ese deseo dando vueltas en la cabeza, terminaba una conversación indirecta pero a la vez clara con un hombre al que apenas había visto un par de veces...Logró decirme tanto con tan poco (creo que así son las palabras) y logró mostrarme lo que no había podido ver, mis razones, un amor que me movía a ser quien era, un amor que conocía y conosco a medias...un amor...mi amor. Tomé la mano de mi propio amante, sin querer manifestar de forma clara lo que hace unos instantes había comprendido...y solo pude besarlo emocionada, dandome cuenta de qué es el amor... y contrario a lo que creía, pude esbozar en mi cabeza respuestas, ideas, sensaciones...
Más que nunca me siento al otro lado de la balanza, amándo y dándole un sentido a mis días. No por llenar vacios, solo por que si.

1 Comments:
Vislumbro en lo más recondito de mi habitación, tras la oscuridad imperiosa, el brillo tenue y abrazador de tus ojos...estas aqui aunque estés lejos, mas estás en mi corazón, te veo, te siento, y aunque la noche sea abrumadoramente desafiante, no logrará apagar ese brillo tuyo...
+tu sabes el resto, te lo he dicho mil veces con mis ojos+
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